Siervos de Dios

Ulisse Amendolagine

Biografía

Ulisse Amendolagine nació en Salerno (Italia) el 14 de mayo de 1893, hijo de Leonardo, funcionario del Ministerio del Interior, y de Nunzia Minutillo. Fue bautizado exactamente un mes después con los nombres de Ulisse-Ettore-Francesco-Oreste.

La familia de un funcionario estatal, especialmente entonces y sobre todo en el servicio de Seguridad Pública, no tenía residencia estable. Por ello se trasladó de Salerno a Massa Carrara (1894), después a Catania y Barletta (1896), a Alessandria (1899), Turín (1900), Nápoles (1901), Potenza (de 1903 a 1913), con una estancia de nueve meses en Como (1906), y finalmente a Roma.

En Potenza, Ulisse recibió el sacramento de la confirmación. En Roma completó sus estudios con excelente resultado y decidió matricularse en la Facultad de Derecho de la Universidad “La Sapienza”, donde se graduó en 1917. Tres años después comenzó su servicio, también como su padre, en el Ministerio del Interior, en Massa Carrara. El 20 de octubre de 1922 se trasladó definitivamente a Roma, donde formó parte durante cuarenta y cinco años de la parroquia de Santa Teresa de los Carmelitas Descalzos.

El 3 de febrero ingresó en la Congregación Prima Primaria de la iglesia de San Ignacio, signo de una sólida madurez espiritual. Pocos meses después, en otoño, se comprometió con Lelia-Irma-Giulia-Maria Cossidente, que sería su esposa. Se casaron el 29 de septiembre de 1930 en la iglesia de Santa Teresa al Corso d’Italia, en una ceremonia sencilla y digna.

Ulisse murió en Roma el 30 de mayo de 1969. Su esposa Lelia había fallecido en julio de 1951.

La investigación diocesana sobre su vida, virtudes y fama de santidad se abrió el 18 de junio de 2004 y se clausuró el 24 de mayo de 2011 en la diócesis de Roma.

Procedimiento

1. Las normas canónicas relativas al procedimiento que debe seguirse en las Causas de los Santos están contenidas en la Constitución Apostólica Divinus Perfectionis Magister, promulgada por Juan Pablo II el 25 de enero de 1983 (AAS LXXV, 1983, 349-355).

2. Para iniciar una Causa es necesario que hayan transcurrido al menos 5 años desde la muerte del candidato. Esto permite una mayor serenidad y objetividad en la evaluación del caso y deja decantar las emociones del momento. Entre el pueblo debe estar clara la convicción acerca de su santidad (fama sanctitatis) y de la eficacia de su intercesión ante el Señor (fama signorum).

Iconografía