Siervos de Dios
María Zanelli
Biografía
Nació en Castel Guelfo, Italia, el 17 de junio de 1887.
A partir de los quince años comenzó su discernimiento vocacional. En una oración sencilla y generosa pidió directamente a Jesús qué quería de ella después de una enfermedad que hizo temer por su vida. Prometió: «Jesús, si me curas, me haré religiosa para calmar tu sed de almas», y recuperó la salud.
Invitada por el párroco de Castel Guelfo, a los veinte años se dedicó al canto litúrgico, a la catequesis de los niños y a las obras de caridad en la Pía Asociación de los Pequeños Apóstoles del Sagrado Corazón, entonces naciente.
En 1919 perdió a sus padres con pocos meses de diferencia, después de haberlos cuidado con amor. Rotas las ataduras familiares, se entregó por completo al servicio de la comunidad y de los necesitados.
Su vocación encontró diversos obstáculos, incomprensiones y dificultades comunitarias. Tras su traslado a Santa Caterina, fue acogida por el padre Bughetti, con quien colaboró durante muchos años en obras de educación, asistencia y caridad.
En Imola buscó un confesor y le fue recomendado don Giuseppe Mazzanti. Bajo su guía espiritual continuó madurando en la oración, la humildad y la entrega cotidiana.
Su vida estuvo marcada por la fidelidad al servicio sencillo, el amor a Cristo y la disponibilidad hacia los pequeños y los pobres. Murió dejando fama de virtud y de sincera caridad cristiana.
Procedimiento
1. Las normas canónicas relativas al procedimiento que debe seguirse en las Causas de los Santos están contenidas en la Constitución Apostólica Divinus Perfectionis Magister, promulgada por Juan Pablo II el 25 de enero de 1983 (AAS LXXV, 1983, 349-355).
2. Para iniciar una Causa es necesario que hayan transcurrido al menos 5 años desde la muerte del candidato. Esto permite una mayor serenidad y objetividad en la evaluación del caso y deja decantar las emociones del momento. Entre el pueblo debe estar clara la convicción acerca de su santidad (fama sanctitatis) y de la eficacia de su intercesión ante el Señor (fama signorum).



