Siervos de Dios

Lelia Cossidente

Biografía

Nació en Potenza, Italia, el 4 de mayo de 1893, y se trasladó a Roma con su familia en 1904. En 1913 obtuvo el diploma y enseñó en una escuela primaria del barrio de San Lorenzo; trabajó también como cajera en un banco y, durante diez años, fue empleada en la biblioteca del Magisterio estatal de Roma. Frecuentaba asiduamente la parroquia del Sagrado Corazón y el Instituto Caterina Volpicelli, donde dedicaba su tiempo libre al taller de bordado y costura.

El 29 de septiembre de 1930 contrajo matrimonio con Ulisse Amendolagine en la parroquia de Santa Teresa. Ingresó en la cofradía del Santo Escapulario de Nuestra Señora del Carmen. Abiertos con amor a la vida, los esposos fueron padres de cinco hijos, a quienes dedicaron una atención constante en la educación y formación, especialmente religiosa. Eligieron para ellos escuelas católicas y colaboraron, mediante un diálogo continuo con los educadores, en su crecimiento moral, espiritual y humano.

La guerra puso a prueba a toda la familia: los bombardeos, la huida de Roma como desplazados hacia un pequeño pueblo de los Abruzos, las dificultades durante la ocupación alemana, la clandestinidad y el miedo a las redadas y represalias, junto con la falta de lo necesario para vivir. Todo ello no desanimó al matrimonio, que aumentó su confianza en la Divina Providencia. La oración se convirtió en apoyo eficaz y a veces milagroso en las mayores dificultades.

Además de la Eucaristía, objeto de una atención particular, la vida familiar transcurría bajo la mirada amorosa de María, invocada diariamente para que cubriera con su manto a los padres y a los hijos. No faltaban otras devociones, vividas como ejemplos que imitar: san José, santa Teresa del Niño Jesús, san Juan Bosco, santa Teresa de Ávila y san Judas Tadeo.

La enfermedad fue aceptada no con simple resignación, sino con serenidad y confianza en la mano providente de Dios. Lelia, acompañada por el dolor de toda su familia, subió rápidamente al Calvario. Después de casi dos años de sufrimientos causados por un tumor del mesenterio, murió el 3 de julio de 1951. En sus últimos días se la oía murmurar continuamente la parte final del Ave María: «ahora y en la hora de nuestra muerte».

La investigación diocesana sobre su vida, virtudes y fama de santidad se abrió el 18 de junio de 2004 y se clausuró el 24 de mayo de 2011 en la diócesis de Roma.

Procedimiento

1. Las normas canónicas relativas al procedimiento que debe seguirse en las Causas de los Santos están contenidas en la Constitución Apostólica Divinus Perfectionis Magister, promulgada por Juan Pablo II el 25 de enero de 1983 (AAS LXXV, 1983, 349-355).

2. Para iniciar una Causa es necesario que hayan transcurrido al menos 5 años desde la muerte del candidato. Esto permite una mayor serenidad y objetividad en la evaluación del caso y deja decantar las emociones del momento. Entre el pueblo debe estar clara la convicción acerca de su santidad (fama sanctitatis) y de la eficacia de su intercesión ante el Señor (fama signorum).

Iconografía